Violencia digital

Dilemas y tensiones

Las principales formas de restricción a la libertad de expresión en línea ocurren:

  1. En el ámbito de empresas privadas, que controlan y monopolizan las plataformas y redes sociales; moderan y eliminan ciertos contenidos con criterios poco transparentes y sin la debida ponderación de la necesidad y proporcionalidad de la medida, al tiempo que posibilitan la ampliación del alcance de contenidos violentos; responden a pedidos que no son debidamente justificados; no rinden cuentas por sus decisiones.
  2. Por impulso de los Estados que intervienen con cortes de Internet y bloqueos de sitios web, y  reclaman a las plataformas que silencien contenidos o cuentas críticas.
Libro con puños en alto
  • En este contexto, es imprescindible insistir en las múltiples responsabilidades que le caben a los Estados. La importancia del uso responsable de la tecnología, los riesgos de las malas prácticas y el fortalecimiento de los procesos de alfabetización digital, formación en seguridad digital y enseñanza de herramientas que contribuyan a una mejor gestión de la violencia en línea.

    La violencia en línea requiere que los sistemas de justicia se adecuen a las nuevas realidades. Resultan necesarias soluciones institucionales que contribuyan de manera efectiva a ofrecer apoyo a quienes ejercen el periodismo, para que se investiguen, atiendan sus denuncias y reparen el daño.

    Mujer dando un discurso
  • En países en los que el Estado actúa como principal agresor es impensable que se emprendan transformaciones de este tipo. Será fundamental, entonces, que los gobiernos de la región que no se caracterizan por prácticas de violencia en línea, realicen un llamado a sus homólogos que sí incurren en ella para que se detengan..

    A las plataformas de redes sociales corresponde mejorar la transparencia y rendición de cuentas: por qué se visualizan unas publicaciones por encima de otras, quién recibe las denuncias y cómo las procesan, estos y otros cuestionamientos ponen en tela de juicio la efectividad de las políticas de moderación y los límites que suponen para la libertad de expresión en línea. En esto juegan un rol fundamental los organismos supranacionales que analizan, visibilizan y procuran articular acuerdos para la gestión y atención de estas demandas.

    Lupa con redes sociales al fondo